jueves, diciembre 27

divinorum 4




Se trata siempre
de esto que soy
esta consciencia
singular
esta mismidad simple
esta letra pequeña en el rincón de una página
esta proyección mental de mi mismo
en el intento imposible
desmesurado
la colectividad que es mis células, mis tejidos, la floresta que es mis músculos y mis huesos
abrazada en la inimaginable apertura hacia el infinito
mis prolongaciones neuronales
el tejido completo de lo que estoy llegando a ser en este intante
arrojado
volcado por entero hacia lo absolutamente otro
fractal desplegada sobre el desplegarse de sí misma
mis extensiones innumerables
hacia el abrazo de lo otro

pero no lo encuentro
me constato a mi mismo
de vuelta
como un marinero que ha salido por la noche
ha soltado el bote
y se ha entregado a la penumbra
sin rumbo
sin meta
a la deriva y hacia la nada
sin estrellas
sin luna
el marinero y el océano
y silencio
y lanzo mis redes
allá
mucho más lejos de donde termina el horizonte
allí donde el abismo es superficie
donde olvido mi nombre
mis señas
sin historia
el bote
la marea
y el silencio

y no encuentro
nada salvo a mi mismo
relatando esta historia
narrandome e inventandome al mismo tiempo en ella
mientras por la mañana vuelvo a casa

y sonrío
el sol es generoso y brilla

miércoles, diciembre 26

(apuntes filosoficos, no poema)

lo otro no es
pues "ser" es ya una objetivación
una categoría
un rótulo.

no es, ontológicamente hablando
es, desde el punto de visto de nuestra representación
desde una categorización arbitraria
conveniente
provisionalmente

inalcanzable
otro

el artificio mediante el cual quiero alcanzar lo otro
el gesto infinitamente anhelante pero finalmente ineficaz
el intento por romper el solipsismo
que finalmente no es solipsismo
pues se sabe que lo otro me es externo
pero se sabe así mismo que su captación es representación

¿en donde me alcanza lo otro?
en lo inesperado
en su manifestación imprevista

(si el mecanicismo tiene lugar o no, es irrelevante: también el mecanicismo es inalcanzable, o en todo caso, no más que una proyección, una reconstrucción entre muchas)

pero no intento reconstruir nada. sólo constatar la presencia de lo otro.
de allí que la única experiencia epistemológicamente valiosa es la presencia.
la constatación de lo otro en tanto otro
inútil, farsante cualquier discurso
sólo presencia
la mismidad y lo otro mutuamente compareciendo ante sí
impenetrables

ocurriendo ambos
sucediendo al mismo tiempo

la simultaneidad misma siendo un tercero

el tercero: lo absolutamente otro

jueves, diciembre 20

divinorum 3


esto es
ahora
esta es la vida que he decidido tener
modesta
simple

¿por qué te empeñas en construir un mundo a partir de lo que esperas?
¿qué es
lo que esperas?

esto es todo lo que tiene que suceder
ahora
ni más ni menos
la suma de tus decisiones
pequeñas
el modo en que le hablas a tu esposa por la mañana
el modo en que abrazas a tu hijo
su sonrisa
y eso es todo

es bueno
si así los has decidido

lo que te imaginas
lo que tu espíritu proyecta
lo que has decidido creer
las sumas y restas de las que tu mente es presa
tus compromisos con ideas y convicciones
todo
todo eso
eres tú

pero vives distante
ajeno
un ojo que mira al horizonte
a los confines del gran océano que es el tiempo
esperando que aparezca
que la marea lo traiga
que suceda
mientras en casa
tu casa
el fuego cobija la espera de un porvenir siempre por llegar
lo que todavía no es
la luz que podría llegar
anhelando
anhelando

¿qué es lo que esperas?

¿qué es lo que tiene que suceder
para que vuelvas a este instante?

lunes, diciembre 10

divinorum 2


 no hay dios ni artìfice
solo nosotros
ahora
sin haber estado nunca antes
sino hasta ahora
ahora
palabra virgen que resuena en el vacío
su eco prolongado sin mayor duración que la del único segundo que existe
y yo
por primera vez aquí consciente
ahora
y sin embargo persistimos
en el relato autorreferente
lo que fuimos y la concordancia con la memoria
lo que hicieron otros
su mandato
su ley a ser quebrada
su misión a ser abandonada
las huellas múltiples de los que no están y usurpan el instante
humanidad que invoca al hombre
que se recupera a sí misma a través del otro
de lo que ha sido y querrá ser
sin estar en el momento
anhelando una hora más plena
espera inútil
porque ya todo existe
y así nuestros muertos arrebatando el presente
y muriendo así también nosotros
construyendo el relato
hilvanando la historia
la ideación imaginaria colectiva
el cerco invisible
la muralla de las palabras
nuestro merodeo infinito
inacabado
la narración de las palabras con las que hablamos de lo que por hacer todavía estamos empezando al final de esta frase
este sonido
esta coma
este silencio


persisto
intento

que callen las palabras
que maten a los intrusos
al discurso blasfemo que quiere fijar la nada

la lucidez pierdo
y vuelvo a mis rutinas
a mis esquemas sensatos
al hábito en la norma
a ser un día de la semana repetido entre los días de las semanas de hace más de treinta años
a ser una fecha en el tiempo
a la corrección en las palabras
la mesura en las costumbres
y la mesura ante todo
la habituación la adaptación y la merma
del exceso de espíritu
de trascendencia fuga o demencia
y al silencio que ya no es el instante
porque he vuelto con ustedes
a las jornadas dormido incierto
hasta ya no querer saber nada ni preguntarme
que el televisor alguien encienda
un cigarro
una cerveza
el reality show de turno
la evasión de lo que sea que esté ocurriendo
si por primera vez ya no importa
silencio
que callen a este orate
que se calle

pero en mi cabeza persistente
obstinada convicción desaparece
idea absurda de que algo sagrado está ocurriendo
algo y no yo
aquí ya amurallado
sentado interrogando
si alguna vez acaso
llegará la luz para quedarse

viernes, noviembre 23

divinorum

abrí la puerta
y recordé entonces
qué es y lo que era
que desde la eternidad
había decidido estar aquí
contigo
compartiendo una vida simple
la menesterosa existencia que es la de ser un hombre
simple
breve
tener hijos
crecer
reír y recorrer los intersticios del espacio y el tiempo
ser un individuo
y soñar
creer serlo todo
poseer un mundo
estrechar entre las manos las cosas
sin lograr sostener nada
hasta perder el aliento
los días
una vida
hasta disolverme finalmente
en el momento último en que abra los ojos

domingo, octubre 14


La Nada es la ausencia de todo significado. Lo Impensable.
Si lo que denomino Realidad, Ser, Existencia, no es más que la representación que, merced a mi finita condición y a mi voluntad de significado, me hago de ella, entonces lo otro, la cosa en sí más allá de su estar-representada por este que soy, es la Nada. 
Mis seres queridos, los lugares que transito, los objetos a los que mi atención se dirige, permanecen desconocidos y ajenos en cuanto a lo que ellos sean primariamente, antes de su aparición en mi conciencia. No estoy diciendo que haya una esencia, una substancia que descubrir en ellos: no es absurdo el que sean tan indeterminados como yo mismo. Pero hay algo en el mundo que no soy yo - donde ese "algo", lo otro, es infinito. In fi ni to.
He aquí entonces el esfuerzo de la voluntad de significado: el de alcanzar lo otro, testimoniar la otredad, y así, trascenderse. El amor es trascendencia, el estremecimiento de una otredad fascinante y abierta, el corazón de lleno en el misterio. La experiencia religiosa auténtica es trascendencia, el arrebatamiento del espíritu por lo absolutamente otro, y así la aniquilación del ego. La mescalina es trascendencia, desnudez de la consciencia, el retroceder de todo paradigma y con ello, el testimonio de lo familiar como desconocido, el asombro y el irradiar de la nada.
Experiencias, senderos y palabras. La esperanza, la convicción de la Nada. Arrojada la voluntad hacia adelante, hacia sus esfuerzos menudos, a la entrega en sus afectos, senderos y decisiones tomadas por la fe en lo impensable. 

Y sin embargo, el transitar dormido, la rutina en el pensamiento y así en las costumbres, cierran todo acceso a lo impensable. 
Sordamente, piensas: "Temo no ser, constatar mi propia ficción". Lo Otro es la amenaza de tu muerte.

Pero la muerte es condición de todo renacimiento.


domingo, julio 1

"esto es todo lo hay
el sendero acaba entre el perejil"

haikú anónimo

domingo, junio 24

algo dramático sucediendo
si en todas partes
todo ocurre al mismo tiempo

viernes, abril 20

...

extraviado y repetido abandoné el mundo
feliz vuelvo
descubrí que no existo

lunes, febrero 27

que existe. es. soy





Ya sin evidencias.
Ya sin acceso a simulacro o bosquejo alguno.
Sin comprensión ni hipótesis, sólo recuerdo, fotograma.
Certeza difusa pretérita:

Que existe.

Que es.

Que soy.

Claridad allende toda pregunta, realidad. Evento primero y ahora.

Pero esa luz no se queda.

¿Quién soy ahora?
¿Quién es este extraño habitante que ha usurpado la casa?

En mis hábitos y en la continuidad de mi memoria
creo poder reconocerme y respaldar que yo existo,
pero algo entiende en mí que no hay huésped.

Y a veces así ocurre
aunque con frecuencia decreciente
luz ingresa entre las cortinas y todo es luz un segundo.

Pero la luz no se queda
y entonces vuelvo a mi caverna
y persisto en esta vida mía
sin órbita y por inercia

descartada por disparate una intuición simple:
“vuelve a tu centro, vuelve”