domingo, marzo 30

Hipnopedia




En Un Mundo Feliz, Aldous Huxley refiere a una técnica "hipotética" de modelamiento y control social: la hipnopedia. Todas las noches, mientras duermen, niños son bombardeados con informaciones que se repiten indefinidamente, mensajes que con los años ganan complejidad y que permiten esperar, una vez adultos, individuos dóciles, que aceptan sin mayor cuestionamiento normas que se dan ya a priori por verdaderas. Una técnica que permita el control de forma más sutil y sofisticada que el mero condicionamiento por estímulos ciegos y brutos. Que permita hacer pensar a los sujetos de una forma dada, predeterminando su conducta, controlando eficientemente a todo el cuerpo social.
Pero esta técnica es menos hipotética de lo que se cree, pues el principio es éste: inducir el pensamiento y la conducta sin que el sujeto se de cuenta de ello, sin que cobre conciencia de lo que se le está inculcando, sin percatarse de los valores a los cuales está siendo condicionada su conducta.
Y así, en el sueño de la teleserie, de los comerciales, del reality show, del noticiario repetitivo, de los dibujos animados, de la propaganda en la calle, del titular de los diarios, una extraña educación se impone sobre nosotros...

viernes, marzo 21

Caín & Abel

Revisando entre escritos pasados, he encontrado esto, una serie de tres poemas (lo cual no me hace poeta ni pretendo alardear de tal), un poco acerca de la violencia y el fratricidio (que en sentido estricto comprendo como la violencia contra cualquier otra persona). Se llama Caín & Abel, escrito el 2007. Nada más que agregar.


Caín.


Por vez primera
el hombre contra el hombre
alza su mano
y entre sus dedos hay una piedra.

¿Qué es una piedra?
¿Qué es un hombre?

El hombre no se lo pregunta
y esboza un gesto.
Traza un ángulo y una curva
y una figura se mueve a través del espacio vacío.
Es espacio vacío lo que media entre el hombre y el hombre.

La piedra cae sobre su propia frente.

El gesto no es el movimiento de una piedra arrojada en fratricidio.
Son palabras.
Y entonces decir y arrojar son lo mismo.

Decir que hubo dos hombres es igual a decir que era sólo uno.

Y entonces la piedra son palabras arrojadas sobre sí mismo
y trazan sobre su frente un ángulo y una curva que serán una marca.

¿Qué es un hombre?
¿Sobre qué hombre ha caído esta piedra?

Marca indeleble que es ocasión de pregunta sin respuesta
el gesto del hombre contra el hombre
como piedras sobre espejos
o letras sobre papel.

Como serpientes que se muerden a sí mismas.


* * *

Caín o Abel


Nunca hubo una piedra ni hubo el hombre.

Dios-Artífice se sueña a sí mismo alzando su violencia contra su hermano.
Se mira en sus ojos
y el reconocimiento de sí traza una herida en el otro que es él mismo.

Lo llamaba Abel.

Lo que emana de esa carne no es sangre porque eso es una palabra.

Dios-Artífice siente entonces algo muy distinto antes y después del gesto irreversible.
El después transcurre más angustioso y lento que el antes.

Cuatro extremidades se anudan a un cuerpo que yace inmóvil en el suelo.
En algún punto está la herida que mana algo aún tibio y rojo.

Se llama a sí mismo Caín,
y desde esa piedra en adelante
su nombre se asociara a lo culposo, odioso y marginal.

Dios-Artífice prefiere despertar.
Entre sus dedos guarda una piedra,
y algo aún tibio y rojo mana profuso por sobre sus ojos.
Tendido en el suelo, no recuerda su nombre y está solo.

Y Dios-Artífice no existe más que en la mente de un solo hombre.

Caín o Abel,
¿a quién pertenece este sueño?


* * *


Abel

Será Dios y no el hombre el que arroje la piedra sobre el hombre
para probar con una herida sobre mi frente
que Dios no existe.

Y más tarde, lo mismo será la piedra que el cuchillo o las palabras.

Caerá sobre sí mismo en ese espacio vacío que es el tiempo
y el después siempre será más angustioso y lento que el antes-de
porque la piedra no puede volver sobre sí misma
como el agua que se redime al volver a su fuente.


Y lo mismo será la sangre que las lágrimas o las palabras.

Como serpientes que se muerden a sí mismas
como ficciones desordenadas que narran mi muerte
como letras sobre papel
o piedras sobre espejos

merodeando la tierra entre los dedos de la cólera del que no se pregunta
por qué el hombre se vuelve contra el hombre
el gesto inconcluso repetirá su forma
hasta que la tierra vuelva a tragar mi nombre
y mi carne y la piedra y su herida y la pregunta se disuelvan en lo que no puedo decir.

Harold Budd & Robin Guthrie, "After the Night Falls", 2007.


Hace algunos días quise compartir la primera de dos partes de un proyecto (quiero usar la palabra sublime) realizado a través de Darla Records, por Robin Guthrie y Harold Budd, "Before the Day Breaks". Ahora es la oportunidad de su continuidad, su complemento, "After the Night Falls". Si en la primera parte se trataba de evocar el concepto del salir del sol, el renacimiento de la vida, la reanudación de los ciclos, aquí de lo que se trata es de su antípoda arquetípico, el crepúsculo y el morir del día. Vale notar, en ese sentido, el título del primer track del disco - literalmente, cuan distante tu corazón -, en contraste con el nombre del primer tema del disco anterior, cuán cerca tu corazón.
No será una pérdida el aventurarse en este par de placas, minimalistas e introspectivas, lo cual no necesariamente ha de evocar melancolía o tristeza, sino más bien - es la opinión de quien escribe -, conducirnos a un viaje interior, que llevado hasta el final, sólo puede mostrar luz.

Saludos y buenas vibraciones.

Aquí el disco (que si pueden comprar, mejor todavía).

http://www.mediafire.com/?b2dm0lyvyyn

domingo, marzo 16

a la manera de un Elvis.

Pienso en aquel mito griego, el de Icaro, hijo de Dédalo, que en su vuelo osado hacia las estrellas y el sol, vió consumirse su existencia junto con la cera de sus alas. Pero entonces pienso también en Neil Young cuando decía "it's better to burn out - than to fade away..." (o en su otra versión "...than it is to rust").
Un clásico (y ello por supuesto yendo más allá de cualquier fanatismo mesiánico del rock que no necesariamente comparto), Elvis Pelvis, "My Way".







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martes, marzo 11

Do May Say Think, "& Yet & Yet"

Un excelente disco de la banda postrock (lo de las etiquetas es siempre un tema) Do May Say Think, & Yet & Yet, del año 2002 y publicado bajo Constellation Records. Se trata de una pieza muy interesante, y ciertamente no melancólico como suelen ser las cosas (muy a menudo pero no siempre) en esto del postrock. Desde luego, cumple con ser instrumental, minimalista (sin tremendos riffs ni solos, nada de eso aquí), y sin embargo cargado de emotividad (sin ser música dramática ni nada por el estilo). Disco que me acompañó en jornadas inolvidables y momentos decisivos. Espero lo disfruten.

http://www.mediafire.com/?hf0ynztx90j









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Un tal Hesíodo

El viejo tópico: todo tiempo pasado fue mejor.
Pero los trabajos y los días aún no han terminado.

lunes, marzo 10

Harold Budd & Robin Guthrie, "Before the Day Breaks", 2007.




Este es el primer álbum que subo a la web para compartir con quienes gustan de ña buena música, sin que eso implique encasillamiento en estilos ni otros rótulos convencionales.
En esta ocasión se trata de Harold Budd, exsimio músico y productor, otrora miembro de Cocteau Twins, y que lanzó en el 2007, a través de Darla Records, este increíble disco (que se completa con una segunda placa,
After the Night Falls), en asociación con Robin Guthrie, también antiguo miembro de Cocteau Twins. Se trata de un disco precioso y minimalista, íntimo, sereno. No es necesario tener mayor familiaridad con el género Ambient para darse cuenta de que esta obra de arte debería estar presente en cualquier colección musical.

Por cierto, si tienes la posibilidad de adquirir el disco, por favor hazlo, esto es sólo un respaldo del mismo.

Para hincarle el diente, basta con seguir el linK: http://www.mediafire.com/?z41nxmjoccy

Enjoy.

jueves, marzo 6

a partir de estos datos parece paradójico que Dios existiera -

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Publica el alemán Thomas Vasek un ensayo donde expone las posibilidades de la existencia divina


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EFE
El Universal
Berlín, Alemania
Miércoles 15 de noviembre de 2006

15:40 La probabilidad de que Dios exista es del 62%, según el cálculo realizado por el periodista y ensayista alemán Thomas Vasek a partir de una fórmula creada hace 250 años por el pastor presbiteriano inglés Thomas Bayes.

Con su cálculo personal, Vasek trata de encontrar al menos una salida parcial a un problema que ha ocupado a un sinnúmero de pensadores a lo largo de los siglos.

Los esfuerzos por probar racionalmente la existencia de Dios, según Vasek, han desembocado todos en el fracaso y ya en el siglo XVII Blaise Pascal —que era matemático, físico, teólogo y un jugador apasionado— creía que se trataba de una cuestión ante la que no quedaba otra posibilidad que apostar a ciegas.

Vasek, que sigue de cerca las reflexiones hechas por el físico Stephen D. Unwin en su libro La probabilidad de la existencia de Dios, no se contenta con apostar a ciegas y trata de precisar un tanto la posibilidad de una u otra hipótesis al respecto.

Para ello, Vasek usa el cálculo de probabilidades, disciplina que Pascal contribuyó decisivamente a desarrollar, y expone sus conclusiones en un ensayo que publica la revista científica alemana P.M en su próxima edición.

Como punto de partida, Vasek asume que la probabilidad de que exista Dios es de un 50%, lo que, según admite, es una manera de decir que no se tiene ni la más remota idea de cuál es la respuesta más adecuada, puesto que la hipótesis contraria se asume como igualmente probable.

A partir de ese punto de desconcierto absoluto, se examinan cinco ámbitos de indicios para ver si estos fortalecen una u otra hipótesis.

El primero de esos ámbitos es todo lo relacionado con el origen del universo y, a partir del hecho evidente de que el universo existe, se formula la pregunta de si su surgimiento hubiera sido más o menos posible con o sin la existencia de Dios.

En ello, se ve como “algo más posible” que el universo haya sido creado por Dios a que haya surgido de la nada, con lo que la probabilidad de la existencia de un ser supremo aumenta a un 67%.

En el segundo ámbito, todo lo relacionado con el hecho de que el cosmos tiene un orden, también aumenta la probabilidad de la existencia de Dios. Si las condiciones físicas de nuestro mundo, según Vasek, cambiaran sólo mínimamente, éste colapsaría, lo que sin embargo no ocurre.

“Vivimos en un universo improbable”, dice Vasek, y para hacerlo un tanto más probable —y en vista de que parece existir— opta por aumentar la probabilidad de la existencia de Dios al 80%.

El tercer ámbito es todo lo relacionado con la evolución y allí se ven las dos hipótesis —la de que Dios exista y haya desatado el proceso de evolución o la de que éste sea algo autosuficiente— como igualmente factibles. Esto hace que la probabilidad de que Dios existe no cambie.

El cuarto ámbito —el relacionado con la existencia del bien y del mal moral—, sin embargo, le da un duro golpe a la hipótesis de que Dios existe.

Aunque la evidente posibilidad que tenemos los seres humanos de reconocer el bien aumenta en algo la probabilidad de la existencia de Dios, la existencia del mal le da un duro golpe hasta reducirla al 45 por ciento.

Sólo el último ámbito de indicios, el relacionado con la evidencia de que a lo largo de la Historia ha habido muchas personas que han tenido experiencias místicas y religiosas, hace que la probabilidad de la existencia de Dios vuelva a aumentar hasta ponerse en un 62%.

El resultado de Vasek corrige a la baja el de Unwin, quien en su libro publicado en 2005 había llegado la conclusión de que la probabilidad de que Dios exista es del 67%.

En todo caso, llega a una situación algo más confortable que la de Pascal, que no veía otra salida que la de apostar a ciegas y sólo podía justificar su decisión de creer en Dios diciendo que, de acertar, le esperaba una ganancia eterna, mientras que el riesgo de perder la apuesta era prácticamente inexistente>>



Sitio: http://www.eluniversal.com.mx/notas/388024.html