lunes, noviembre 6

P o r t a d o r d e L u z , S t e l l a M a t u t i n a
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Hoy he sido visitado por los siempre oportunos y bienaventurados Testigos de Jehová.
Me han dejado un edificante e ilustrativo texto cuya portada exclama "¡Se acerca el fin de la religión falsa!". Ante semejante iluminación, los testigos me preguntaron "¿sabía usted que hay una religión la falsa? [...] Y si hay una religión falsa, debe haber una que sea verdadera...". Reservándome los comentarios en ese momento, y cerrándoles casi la puerta en la cara y arrugando el panegírico, pensé que quizá hubiese sido mejor detenerme y disfrutar el enrostrarles lo iluso de su pensamiento mitopoiético.


Valga lo que sigue cómo contestación ya imposible.



¿Hay una Religion Verdadera?
Habría que preguntarse primero si hay dios.

Manifieste ud. una prueba de que dios existe.
Sin duda una de ellas será que eso es lo que expresan las escrituras, "Yo soy el uno y el inefable, el alfa y el omega, telos y arjé, las vacas y los chanchos, el silencio primordial, blablabla..." [Wn. 121, 3-5] .
Ok, de acuerdo. ¿Cuál es la garantía de que esa afirmación es verdadera?
Hmmm, ya lo sé: Dios.

Aunque... entiendo que eso es lo estabamos intentando probar.

Aún así continuemos. Seguramente esgrimirá usted que esta garantía no reside en la razón, sino en la fe. Pero déjeme decirle, en primer lugar, renunciando a la fe, renuncia usted de inmediato a cualquier entendimiento racional posible si es eso lo que espera. Entiendo que viene usted a dialogar de forma abierta, no ha imponerme un dogma indiscutible. Además, en segundo lugar... joder!, menudo sofisma para probar su asunto, la fe y no la razón, creer para creer.
Pero le sigo la corriente. A ver, claro, dios existe porque así nos los manifiesta la fe. Muy bien, pero entonces si me habla de fe, que se identifica más bien con un sentimiento o una vivencia, me habla entonces de una consideración enteramente subjetiva, en la medida que se trata de una aproximación enteramente personal y emotiva a ese dios.

Ahora bien, si usted me habla de una religión verdadera, (y entiendo que me quiere sugerir que la suya es aquella, lucky you!), me está diciendo que una experiencia enteramente personal es la garantía objetiva de que su religión es más verdadera que la de su prójimo.
Pero, y dado que hemos renunciado a cualquier argumento y parámetro racional, ¿en función de qué criterio debería yo asumir que su experiencia es más válida y legítima que la de otros? ¿Acaso la experiencia del otro no ha sido igualmente vital? ¿Usted está más vivo o más cuerdo que el otro?
De modo que no veo de qué modo se pueda garantizar algo así, además de apelar al testimonio y autoridad de dios, pero me parece que ya sugerimos que no podemos usar como elemento probatorio aquello mismo que tratamos de demostrar.


Con todo, aún podrá afirmar que la maravilla de la naturaleza y el universo, su regularidad, su inexplicabilidad y misterio insodables (para un ser imperfecto y limitado como el hombre, nótese), sugieren que 'debe' haber un dios.
Ahora bien, ¿qué prueba que deba haber un responsable para la naturaleza? ¿Qué nos autoriza a pensar que ella ha sido creada? ¿Debe haber una razón última, un fundamento para las cosas? ¿Por qué?

El que usted necesite que haya una justificación para el mundo, para sus males, para su devenir, no implica que esa justificación exista. La sed no hace que haya agua.



1 comentario:

ubicuo y plural dijo...

De más está decir que estos son comentarios que caen de cajón, pero que se me ocurrió plasmar por escrito.
Nihil novum sub sole.