jueves, marzo 08, 2007

Saturno el Niño.

Saturno el niño jugaba en los pastizales verdes a pampa y chacai en una pradera perdida en una ciudad del pasado. Vociferando y corriendo sin pausa tras su hermano Matías el menor, con apenas cuatro años, uno menos que él. Corre tras él, con mirar no menos malicioso que inocente, ansioso e incansable hasta capturarlo por el cuello. Y en un sólo ademán son una masa inquieta en el suelo, bracitos blancuchos que se empujan a risotadas y manotazos improvisados y ligeros. Saturno el niño, sin siquiera pensarlo dos veces, se sube de un empellón sobre Matías el menor, y le hace comer con júbilo el pasto agusanado que hubiese tomado a manos llenas del césped pisoteado en esa loma que yace hoy bajo casas repetidas como lápidas y enrejados mal pintados.

La madre encolerizada castigó esa tarde por eso a Saturno el niño. Y tuvo él que contener sus pequeñas y dolidas lágrimas, para que sus primos no se rieran porque sólo ellos podían comer del kuchen de la abuela esa tarde.


Escenas Comunes.

Primer Acto.

Cuadro que irrumpe en niños que ríen corriendo apresurados unos tras de otros en una ronda involuntaria y breve sobre un espacio amplio y verde. Mano blanca y femenina que reposa sobre un prado hirsuto y amarillento. Circunferencia visible y anular en ella, delgada y con el nombre de un varón grabado en oro de 24 kilates. Sobre la mano y en continuidad, un brazo ligero y grácil. Lana de alpaca bordada en crema que se ciñe al cuerpo.
Primer plano de unos ojos castaños y atentos, luminosos, fijos en un punto desconocido y distante. Los niños. Unos sobre otros y risas, pies que trazan medios círculos en el aire, trenzas y cabellos cortos oscuros y erizados, zapatillas entierradas y pies descalzos.
Por sobre el montón de risotadas infantiles, atrás y al fondo, un bosque profundo y gallardo de cipreses. Escalonados unos tras otros en una colina escarpada. Silencio frágil y leve entre esos troncos vetustos. Cuadro cerrado sobre una corteza antigua y marcada en promesas de amores idos, grabados a cortaplumas en el tronco de 42 metros de altura, falange anular de una mano frondosa y múltiple que emerge de la tierra negra. Sobre la corteza, tránsito ordenado de hormigas diligentes y condicionadas por una fuente azucarada y frugal, destino secreto y remoto en algún lugar de su planeta ciprés.


Acto Segundo.

Silencio. Cuadro azul cruzado por blanco en trazos débiles y torpes. Cirruestratos que reposan sobre sí mismos, suspendidos como lámparas de algodón en la cuenca profunda. Pausa y luego escena que se desplaza. Cúmulos que ascienden en gesto contrario al cuadro, hasta capturar una línea imperfecta, recta y vertical hacia el marco inferior, rama y hojas en racimos desiguales y llenos. Extremidades vegetales y antiguas, en diagonales a partir de un eje que debe imaginarse bajo claroscuros inquietos y menudos. Incontables.
El cuadro retrocede y ya no es uno, sino tres y siete y tantos follajes que se imitan y se asedian entre sí en un mirar sin ojo, contínuo y sin pausa. Vigilia permanente, inmóvil y plural.
Manos de madera acariciadas con las yemas de una brisa gentil y fresca que se quiebra contra los nudos enmohecidos y deformes.
Y sobre una corteza cualquiera, una hormiga negligente no espera nada. Cuadro que se detiene en un plano estático y paciente. Y nada más ocurre mientras se va a negro en una pausa prolongada y cómplice.


Tercer Acto.

Agua y orilla. Laguna. Al costado izquierdo y a unos veinte metros, una familia reunida en segundo plano. Niños en torno a padres y tíos sentados que trazan una medialuna de espaldas al cuadro. Primer plano. Pantalones infantiles de cotelé, limpiados de pasto y tierra por mano cuidadosa, maternal y abierta. De fondo el sonido de agua sobre agua. Proyectada con vigor hacia el cielo y que estalla por sobre una arboleda pequeña y lejana. Imagen que desciende hasta la superficie especular, y una diagonal aletea rauda de derecha a izquierda en forma de paloma. Superficie que es agredida por miles de esferas diminutas y cristalinas en cámara lenta. Cinco segundos.

Orilla. Línea horizontal y de ladrillo y hierba ocupando el primer tercio de un cuadro sin movimiento propio. Reflejo indescifrable en verde oscuro cruzado por blanco y negro, que ocupa los otros dos tercios. Sombra generosa que se distribuye sobre una hierba profusa y conquistada por poblaciones de treboles dóciles y pisoteados. Agua sobre agua y sonido distante de una niña que protesta con alevosía. Réplica materna drástica e incontestable. Silencio. Dos segundos. Llanto que irrumpe sin mesura ni vergüenza, protesta reiterada que se balbucea en gimoteos angustiosos e ininterrumpidos. Primer plano de un pie pequeño que pisotea encolerizado un cesped que no tiene la culpa. Zapatito café y medias blancas rematadas en encajes. Flor rosada que se dibuja en cuero nuevo. Llanto y acercamiento sobre una mano masculina que se toma la cara en movimiento hastiado y breve que se desplaza hasta la cima de una cabeza engominada y brillante. Anular anillado en oro que se toma los cabellos en gesto contenido.
Voz masculina y paciente que intenta apaciguar en explicaciones pueriles y repetidas al zapato iracundo. Pie que cae al suelo. Y son entonces cuatro extremidades que golpean al piso rabiosa y descompasadamente. Voz pequeña que insiste sobre un deseo prohibido y cerrado como una puerta, que se otorga quince minutos más tarde bajo la forma de un cono invertido, grasiento y de vainilla.


Epílogo.

Tierra amarilla y polvorienta que ocupa un cuadro entero y próximo. Sombra impertinente que interrumpe en diagonal en la esquina superior derecha. Ademán débil. Cinco segundos.

Bastón. Gastado y de madera anaranjada, picado por el contacto árido y reiterado. Mano sobre el bastón. Sin anillar. Asida con fuerza y necesidad. Puño octagenario y débil. Comisuras consumidas entre los pliegues de trazos multiplicados y discontinuos. Piel manchada en tonos marrones. Dedos nudosos e hinchados. Brazo menudo que atraviesa horizontal parte del cuadro.

Agua que cae sobre agua. Todavía. Orilla, y tras de sí y hacia la izquierda, bosque, sombra y espera. Silencio y brisa que se toma todo su tiempo en un atardecer de aquellos. Sol que juega a esconderse sobre ramas y troncos hechos manos huesudas hacia el cielo.

Cabello cano y escaso en corta trenza que da la espalda al cuadro. Cataratas y ojos gastados, ojeras confundidas en zurcos ascendentes. Herencia de una figura materna que se recuerda en un llanto quedo y sin lágrimas. Mano que ya no aprieta el bastón. Sólo espera. Mirada fija sobre una superficie agredida por gotas cristalinas en una definición que esas pupilas ya no volverán a capturar. Destellos solares y claroscuros difusos. Imagenes que se niegan al cuadro, pero que conmueven a un mirar triste que ha vivido. Siete segundos-

Silencio sobrecogedor que diluye en negro un cuadro inmóvil sobre una figura pequeña, que fija su memoria en una superficie cualquiera. Silencio que cae sobre silencio. Espacios vacíos a no regresar.
Espera, soledad y silencio.





jueves, febrero 22, 2007

invierno en verano.

sentí de súbito
como si algo ante mí se hubiese manifestado
mudo e invisible
expresándose en silencios y sincopado por gaviotas
matizado por boteros en el agua
los remos en un tiempo lento e irregular.

tonos grisáceos y nubes lánguidas en el cielo
a contraste con el lomo de una isla triste y de nadie.

reflejos improvisados de aves raudas
sobre las costillas de un mar durmiente
en llamas azules y secretas.

música que muere olvidada
voz que no se escucha
ojos transeúntes sordos y estúpidos.

sábado, febrero 17, 2007

From the Ashes l La Revancha l More Than This





Comenzar
algo nuevo y de nuevo.
sentirse capacitado y suficiente como para aceptar de pie y erguido las tormentas, la ira del mundo, la mierda o la cólera de dios.
la carne hecha nudos hechos piedra cicatrizando la quemadura negra y en brasas.
aqui voy, preparado y prevenido
con los ojos apretados y los dientes abiertos
a manotazos desde la sombra
desde la sombra
desde el vacío de mí
de una muerte breve y horrible
de una agonía vencida a medias
del fango de la memoria del espacio entre las medidas lentas del tiempo.
de tardes vacías para el olvido
de despertares arrancados a la fuerza.

volver con aliento nuevo sobre mis huellas viejas y recuperar lo inconcluso.
cerrar lo que deba estar cerrado. completar y anudar.
esperanza y fe.

aunque sea en nada, pero es fe también.

viernes, febrero 16, 2007


!

there's a time and the time is now and is right for me
is right for me

... and time is now.

Plenitud.


Y e s____.____Time__and__a__Word

[read the fuckin' lyrics!]



In the morning when you rise,
Do you open up your eyes, see what I see?
Do you see the same things evry day?
Do you think of a way to start the day
Getting things in proportion?
Spread the news and help the world go round.
Have you heard of a time that will help us get it together again?
Have you heard of the word that will stop us going wrong?
Well, the time is near and the word youll hear
When you get things in perspective.
Spread the news and help the word go round.

Theres a time and the time is now and its right for me,
Its right for me, and the time is now.
Theres a word and the word is love and its right for me,
Its right for me, and the word is love.

Have you heard of a time that will help get it together again?
Have you heard of the word that will stop us going wrong?
Well, the time is near and the word youll hear
When you get things in perspective.
Spread the news and help the word go round.

Theres a time and the time is now and its right for me,
Its right for me, and the time is now.
Theres a word and the word is love and its right for me,
Its right for me, and the word is love.
Theres a time and the time is now and its right for me,
Its right for me, and the time is now.
Theres a word and the word is love and its right for me,
Its right for me, and the word is love.

viernes, febrero 09, 2007

First Days of Light on Earth.



Los primeros dias de luz sobre la tierra fueron tibios y cálidos

y la floresta agradeció en colores y perfumes.

Allí, donde solo hubiera noche y decadencia
ausencia y dolor
paramo yermo de osamentas rotas y secas de una vida antigua.

Y por primera vez hubieron sombras en lugar de penumbras
sinuosidad en las formas
amparo tranquilo bajo un follaje luminoso y frutal.

La luz abundante acarició el agua y hubo brisa
y placidez sobre la agonía
paz sobre la violencia.



Sin la Puerta del Dios


"Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua,
para que ninguno entienda el habla de su compañero."



Piedras.

Somos piedras
Guijarros sin nombre con un signo mal escrito por otros en la frente.

Y no tenemos manos
ni podemos movernos.

Y nuestros corazones no pueden tocarse.



jueves, enero 25, 2007




u n c a n n y

haiku






se alimenta de su propio corazón
se comió sus ojos
invisible bajo la cama.



The Uncanny

oscuro multiple y acéfalo.
docenas de manos, rodillas y lenguas ciegas a partir de la misma espina.
dientes en lugar de uñas. saliva en las llagas.
setenta y siete dedos vivos que se crispan y se cierran.

alaridos en algún lugar al final de un pasillo sombrío y trasnochado
ritual y esperado.
vasos rotos y colillas de cigarro.
moscas destripadas contra el suelo.

veíalo venir, siniestro, sonriente y baboso.
desnudo
confiado como un perro
ominoso y sucio.

mirada pánica y en fascinación
atávico y sordo llamado sin nombre
profanación sin voz. sin ley.


La mórbida escena no se cierra
y sin dejar de exhibirse el pestilente cuadro se pausa
y se suspende en si mismo para siempre.

martes, enero 23, 2007




se puede correr hacia atrás?
las horas atrás?
una vida...?




. . .
temia que si apagaba las luces, espectros vendrian a atemorizarme. fantasmas o mutantes malignos emergerían de entre las sombras, inexplicables y absurdos. y solo para hacer de mí cosas horribles. inconcebibles experimentos, extraños padecimientos o lo que sea que semejantes seres sean capaces de hacer.

de modo que dejaba una luz encendida. o prendía la radio, o como siempre, me escondía bajo las sabanas. yo sabia que era estúpido e inútil. esconderme bajo las sabanas. era entonces un niño. y era aquello estupido, porque sabía que si ellos venían realmente, que si sus manos heladas pasaban de las ventanas empañadas, no tendrían problemas para encontrarme indefenso y pequeño bajo mi fortaleza de miedos infantiles, mi mundo de papel y de soldados de plasticina.


a dónde correr ahora?
merodeo mis recuerdos y miro a través de las ventanas en sepia. entumecido por el frío, quisiera entrar y dormir a salvo. por una vez. pero tan pronto veo allí al niño, mi cuerpo invisible de muerto en vida lo atemoriza y se tapa la cabeza con una almohada.

ya no es miedo.
ahora no es más que una certeza: que los fantasmas no pueden huir de sí mismos.
soledad en los bolsillos
veo al sol morir mas allá de la tarde
reclinado sobre un balcón que mira a casas grises y gatos sobre los tejados.

pienso en las palabras de mi madre al teléfono.
me gusta estar solo.
silencio breve afirmativo y triste.

mis ojos se pierden sobre un paisaje indiferente repetido por los meses y el hastío.
brisa lánguida que azota el follaje de árboles incapaces de comunicar su tristeza
vástagos de una tierra muerta desde antes del tiempo
cortezas acuchilladas por lluvia discontinua pero persistente
raíces amoratadas y viejas, dedos entumecidos y
agarrotados.

ás abajo de ellas los gusanos merodean su casa que es la de los muertos.

["melancolía sempiterna" dijo alguien más]

Tramposas, las fotografías nos roban el pasado:
la imagen de un sol en llamas tras el follaje de un bosque olvidado
ya no me dice nada.

heraclito

jueves, enero 18, 2007

Weapons of Mass Destruction

"Tonight i wanna take a few minutes to discuss a great threat to peace.
The dictator who is assembling the world's most dangerous weapons... is here, in our country. He's a homicidal dictator, who's adictted-to-weapons of mass destruction.
He's proved that he's capable of any crime.

The tyran is me.
I've directed most of the administration to support the use of violence against all of the earth.
I will kill thousands... or hundred of thousands of innocent people in our country and across the world.
I have resolved to bring several terror...
... and suffering
... and horrible poisons
... and diseases
... and gasses.

Men and women, boys and girls, thousands of civilians, will be killed, every single day, murdered at random and without remorse.
My ultimate ambicions are to control the people of the United States and to blackmail the rest of the world with weapons of mass terror...

...Weapons of mass destruction ... Weapons of mass destruction

Weapons of mass destruction."

domingo, enero 07, 2007

seco y en cámara lenta.

recluido y silente, con sus manos aferradas a los barrotes que le impiden circular por el ancho mundo, mira con deseo la salida. tras las murallas, el horizonte inescrutable. espera indeterminada y pretérita. lenta, fría, triste. animal enjaulado que merodea su forzado claustro, marcando las horas y los días con pasos repetidos y circulares.
por las noches soñandose a sí mismo tras los barrotes.

anticipándose a lo imposible. ideas meditadas una y otra vez, revisadas y ordenadas en prioridades.

y un día la ancha puerta se ha abierto. sin temor a nada, sin condiciones. libre.

y se queda de pie. una piedra, un perro asustado.
manos que aprietan su propio sudor. pánico.

hasta que la puerta se cierra.

sábado, diciembre 23, 2006

domingo, diciembre 03, 2006

a veces me pregunto cuáles son las razones que me hicieron ser la persona que soy. pero viéndolo con tranquilidad. y observo que si soy una persona más bien propensa a deprimirme, a estar en ánimo melancólico más que alegre, es debibo, en gran parte, al tipo de parajes, de lugares en que vivi. Siempre tristes, rutinariamente grises, encerrados, sin destino. Pienso en mi infancia como una época triste. Triste para ser un niño.
Lluvia y azote del viento como primavera. Melancolía, aún de niño. Recuerdo haber visitado con mis padres una ciudad fantasma (muy al sur de Punta Arenas), lugares desiertos (pampa), etc.

Recuerdo siempre aquel día en que, a los 11 años, mientras jugaba en mi pieza colgando soldados de plástico por las paredes con trozos de lana, y tenía una batalla imaginaria entre las fuerzas del bien y las ínfimas tropas del mal que imaginaba yo en mi cabeza. En ese instante, jugando en ese ánimo frente a mi closet, por primera vez emergió una lucidez cristalina pero mortal. Pensé: "nunca más volveré a ser niño, y estoy dejando de serlo para siempre".
Y ese pensamiento, que apenas entendí en ese momento, fue un ser consciente de mí y en una forma dramática. Y me puse triste. Porque con ello pensaba que dejaría de jugar con juguetes, de divertirme de esa manera. Vi mis juguetes inútiles, sucios, olvidados.

No volver a ser un niño. Ser consciente de ello. Pensar: "esto va a morir". Esa lucidez.
El desagarro de la autoconsciencia, de tener idea de lo que significa que todo pase, que todo es pasajero, que las personas que estimas son personajes que pasan por un escenario, que nada hay que permanezca incolume a través de los años.


Y esa sensación, la de esa tarde, desde entonces nunca me ha vuelto a dejar.

lunes, noviembre 27, 2006

Sentir de nuevo algo parecido a estar vivo
y de nuevo sangre y luz más allá de la medianoche.
Y anticipar un fin que no fuera otra muerte
un desenlace que no fuera trágico
claro en el bosque
huellas que no son de lobos ni voces de ultratumba...

Despedazado y vuelto a reconstituir desde su corazón masticado y herido
el Dionisio a la vida.

jueves, noviembre 23, 2006

[ Asociación Libre III ]


sentirse solo e innecesario
incomunicable y arbitrario

sentir infundado
encerrado e inútil
amurrallado y en pánico en medio de las costillas y los pulmones
alambrado
pequeño
triste
solo
roto
vaciado a puñados
masticado, escupido, aplastado
costuras viejas de heridas que no se cierran
carne expuesta y verde

pulso
sangre
negro
hedor
fiebre
dolor punzante hacia la costillas izquierdas
quemadura
dolorido
viscosidad y mugre
mierda
dolor
mierda
dolor
puntos suspensivos
grieta
bloqueado
capturado
dientes
ectétera
gangrena
negro y negro de nuevo
petroleo
cerradura y picaporte
visagra oxidada
sin ojos
cruel
horrible
punto final
[ C o n c e p c i ó n ]


volver a un punto definido en tu historia personal
retornar a esos espacios y poder decir
esto fui y aquí estuve
decir estas calles fueron mías y sus horas largas hasta de nuevo el sol
sentir tangible y fantasmal lo que no es

volver
como metáfora del viaje imposible a lo oradado por el tiempo
a las huellas y cicatrices por todas partes
y la presencia en ninguna.

volver
y el polvo sobre el asfalto y las hojas marchitas
no te esperan
ni ese cielo te recuerda
porque allí no queda nada para tí.

viernes, noviembre 10, 2006

: : p r o m e t e o : . .



hoy es un buen día para morir
para no haber nacido
para convertirme en una planta o un perro
para ser secuestrado, para perderlo todo
para disolverme en el viento
para ser devorado por las aves de carroña
para ser otro
para entrar en delirio permanente
para irme a la mierda.

un hombre sin fe es un hombre que camina al vacío.
por esta senda encontraré a la muerte.

lunes, noviembre 06, 2006

P o r t a d o r d e L u z , S t e l l a M a t u t i n a
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .


Hoy he sido visitado por los siempre oportunos y bienaventurados Testigos de Jehová.
Me han dejado un edificante e ilustrativo texto cuya portada exclama "¡Se acerca el fin de la religión falsa!". Ante semejante iluminación, los testigos me preguntaron "¿sabía usted que hay una religión la falsa? [...] Y si hay una religión falsa, debe haber una que sea verdadera...". Reservándome los comentarios en ese momento, y cerrándoles casi la puerta en la cara y arrugando el panegírico, pensé que quizá hubiese sido mejor detenerme y disfrutar el enrostrarles lo iluso de su pensamiento mitopoiético.


Valga lo que sigue cómo contestación ya imposible.



¿Hay una Religion Verdadera?
Habría que preguntarse primero si hay dios.

Manifieste ud. una prueba de que dios existe.
Sin duda una de ellas será que eso es lo que expresan las escrituras, "Yo soy el uno y el inefable, el alfa y el omega, telos y arjé, las vacas y los chanchos, el silencio primordial, blablabla..." [Wn. 121, 3-5] .
Ok, de acuerdo. ¿Cuál es la garantía de que esa afirmación es verdadera?
Hmmm, ya lo sé: Dios.

Aunque... entiendo que eso es lo estabamos intentando probar.

Aún así continuemos. Seguramente esgrimirá usted que esta garantía no reside en la razón, sino en la fe. Pero déjeme decirle, en primer lugar, renunciando a la fe, renuncia usted de inmediato a cualquier entendimiento racional posible si es eso lo que espera. Entiendo que viene usted a dialogar de forma abierta, no ha imponerme un dogma indiscutible. Además, en segundo lugar... joder!, menudo sofisma para probar su asunto, la fe y no la razón, creer para creer.
Pero le sigo la corriente. A ver, claro, dios existe porque así nos los manifiesta la fe. Muy bien, pero entonces si me habla de fe, que se identifica más bien con un sentimiento o una vivencia, me habla entonces de una consideración enteramente subjetiva, en la medida que se trata de una aproximación enteramente personal y emotiva a ese dios.

Ahora bien, si usted me habla de una religión verdadera, (y entiendo que me quiere sugerir que la suya es aquella, lucky you!), me está diciendo que una experiencia enteramente personal es la garantía objetiva de que su religión es más verdadera que la de su prójimo.
Pero, y dado que hemos renunciado a cualquier argumento y parámetro racional, ¿en función de qué criterio debería yo asumir que su experiencia es más válida y legítima que la de otros? ¿Acaso la experiencia del otro no ha sido igualmente vital? ¿Usted está más vivo o más cuerdo que el otro?
De modo que no veo de qué modo se pueda garantizar algo así, además de apelar al testimonio y autoridad de dios, pero me parece que ya sugerimos que no podemos usar como elemento probatorio aquello mismo que tratamos de demostrar.


Con todo, aún podrá afirmar que la maravilla de la naturaleza y el universo, su regularidad, su inexplicabilidad y misterio insodables (para un ser imperfecto y limitado como el hombre, nótese), sugieren que 'debe' haber un dios.
Ahora bien, ¿qué prueba que deba haber un responsable para la naturaleza? ¿Qué nos autoriza a pensar que ella ha sido creada? ¿Debe haber una razón última, un fundamento para las cosas? ¿Por qué?

El que usted necesite que haya una justificación para el mundo, para sus males, para su devenir, no implica que esa justificación exista. La sed no hace que haya agua.



domingo, noviembre 05, 2006

r e v o l u c i ó n c o p e r n i c a n a


No es el mundo el que se mueve. Soy yo el que, en su desasosiego, sus laberintos, hace que todo se vuelva obscuro. Lo vacío como categoría no existe, sino que es mi propia sombra la que se proyecta sobre cuanto percibo. Soy yo el que se pudre y se consume y ve así al mundo morir, la flor caer, el presente retirarse inexorable, infundado e inútil.

Y aquel sentido del mundo, su necesidad y por ende la justificación de sí, son espectros arbitrarios que emanan de este espíritu . . . Cualquier trascendencia o comunicación parece imposible de forma efectiva . . .

Y entonces mis manos no tocan ni ven lo que son, sino apenas mi reflejo . . .

sábado, noviembre 04, 2006

[ Asociación Libre II ]

rojo sobre negro. desgarro, cicatriz y uñas.
furia y cólera.
resoplo y afilo mis uñas sobre palmas de manos.

mi voz multiple
mis pasos no se oyen
súbito y horrible
carne y mordida, apertura, abierto, dientes, dolor, rechazo, dientes herida arteria sangre
ladrido y fuga
carrera
prisa

ira
huellas
odio
corazón
alquitrán
náusea
enajenación

negro
sobre rojo.

lunes, octubre 30, 2006

. . . . . . . . . . . . . . . . . .. ..........
juegos de azar
desfiles fiestas y celebraciones,

bautizos y matrimonios,
conciertos y espectáculos,
rock,
arte cultura ciencia y banalidad,
magazines y variedades,

cocina, amor y sexo,

desamor y reencuentro,

familia, madre, padre,
buenos vecinos y mascotas,

informática,

partidos de futbol los domingos,
tv cable,
tarjetas de crédito,
vacaciones,
rutina y cafe y cigarros y alcohol y marihuana
trabajo estable,

teléfono fijo,
hobbies y quality time,

relajación, yoga, trotar el sábado,
filosofía, religión, agnósticos y ateos,

todas las ferias y todos los supermercados del mundo,

todas las emisoras de todos lo medios,

todos los aplausos y todos lo buenos días de todos los tiempos,

las fotos y los recuerdos,

los cachureos y en ellos polvo,
la música, la poesía.


Cuantas cosas hacemos para no sentirnos solos ...

lunes, octubre 16, 2006

Asociación Libre I

piedra oradada por agua persistente sobre su sien.

qué más cerca se puede estar de la herida sin sentir la repulsa?
Asco cuchillada lengua sombra secreto herida.
bajo la sien, ratas.
manos bajo el agua, petróleo, inmerso.
verde.

rojo sobre negro.

persistencia sobre la pregunta como una mano abierta contra un clavo.
repetido, desgranado y vuelto a podrir. per secula seculorum.

informe y móvil, plural, encerrado.
oxido sobre los cerrojos y musgo en las maderas.
clausurado y viciado.
bizarro y absurdo.
voz sin forma.

bajo las sienes ratas.
musgo y tierra. páramo sombrío. madrugada. silencio.

voz en medio de la nada,
máscara bajo máscara y bajo ella niebla,
contenido sin materia ni figura.

domingo, octubre 15, 2006

Doped [asociacion libre]


En esas circunstancias, soy una persona distinta. Soy otro. Una persona diferente aparece, un yo sereno, en paz, implicitamente alegre, bien, con aspiraciones positivas, espíritu competitivo, atento bien dispuesto. Un elemento positivo para la sociedad. Comunicativo y acogedor.
Y así siendo capaz de entender lo que es ser otras personas, comprender lo que sienten y piensan realmente, de forma tolerante, abierto a sus formas de ser como implícitamente válidas, sientiendo como ellos ven el mundo. Implícitamente entiendo que ser feliz y sentirse con satisfacción es algo tan simple para otros. Que el sólo el estar en familia les hace sentirse recompensados por un día arduo de trabajo, etc. Cosas sencillas.

Y entonces, como sobre un espejo, veo desde esa otra persona, lo ajeno que es eso para mí realmente, tan otro a mí. Tan distinto del vacío, la mirada sombría y petrificante sobre todo, la indifirencia, la apatía, la negatividad, la severidad, el deber, y la la ira, la ira, la ira, el miedo, el deseo, el terror, la piedad y el odio...
Sentirse apátrida y fuera de contexto. De más. Aquí y en el mundo. Innecesario. Vano.

Aferrarse a motivaciones trascendentes cualquiera resulta sobreactuado y fingido. Sin referencia alguna a un telos.
Sin certeza alguna. Vacío. Todo podrido, dentro y fuera. Viciado, ahogado, mueble, madera.
Perdido. Incomunicable, insondable, horrible.
Negro. Negro sobre rojo. Sobre negro. Móvil y amorfo.